Té verde gunpowder de tipo premium con hierbabuena egipcia. Un clásico y una delicia.
Este es el clásico té que se consume en todo el norte de África pero ya mezclado con esa variedad de menta (hierbabuena) tan aromática que lo caracteriza.
O de cómo el té se reconcilió con el verano.
¡Ay! El sofocante calor, con que nostalgia recuerdo ahora los fríos días de otoño y su idílica imagen: la taza de té humeante, la manta, un libro, la lluvia golpeando en la ventana. Pero yo, por mucho que queme el asfalto, no me resigno, y no, no me refiero a que vaya a poner el aire acondicionado tan fuerte como para necesitar una manta que me haga creer que sigue siendo invierno, me refiero más bien a que voy a darle la vuelta a esa idílica imagen tan propia del otoño para que el verano no tenga nada que envidiar a otras estaciones tan queridas por los nostálgicos aficionados al té.
Así, con el libro siempre en la mano, en vez de la lluvia golpeando la ventana, ahora van a ser los rayos del sol, y la manta voy a cambiarla por una toalla y en lugar de un té humeante…¡un buena jarra de té frío! Porque sí, el té también se puede tomar frío, ¡y está riquísimo, os lo aseguro!
Y es que con el calor, lo que el cuerpo pide es algo fresquito, yo admito, que por mucho fresquito que pida el cuerpo, no renuncio a mi taza mañanera de calentito té negro, haga el calor que haga, pero a las doce de la tarde, cuando el calor aprieta lo único que puedo beber es algo frío, frío y rico, y no, no me refiero a una de esas bebida químicas, azucaradas de colores sospechosos y demasiado gas que suelen intentar encasquetarme (además, he dicho que necesito algo rico). Y es que, por suerte, cuando empecé a tomar el té en su versión más veraniega, los tiempos de este tipo de refrescos para mí quedaron atrás. Ahora, que sé lo fácil que es preparar un té frío, ¡no hay día que salga a la calle sin mi termo de té frío en la mochila!
El proceso, que es más sencillo que el estribillo de una canción del verano, es el siguiente:
Coge un recipiente para el agua: una jarra de agua, una taza, un tetera, un cacerola...lo que quieras.
Llénala de agua, ya sea fría o del tiempo (no, si lo preparamos de esta forma no es necesario calentar el agua para infusionar el té).
Pon el infusor con el té dentro, como lo haces habitualmente.
Métela en la nevera (es importante meterlo en la nevera, a no ser que quieras que aparezcan cosillas viscosas que, créeme, no querrás que estén en tu té).
Pasadas seis horas (como mínimo, pues no hay máximo de horas), ¡tachán!, ¡tendrás un delicioso té frío! (un truco, prepáralo por la noche y así por la mañana ya tendrás tu té infusionado, fresquito y listo para beber, llevar, compartir...)
Por supuesto también se puede hacer de la forma tradicional, en caliente, y una vez infusionado, añadir cubitos de hielo. Hay que tener la precaución de poner menos cantidad de agua para que con el hielo no quede demasiado aguado.
Este proceso se puede hacer con cualquier tipo de té, depende un poco de los gustos de cada cual. Yo esta temporada veraniega la he iniciado con el té verde Sakura, me encanta el sabor a cerezas fresquitas, y con el té verde Moruno que frío es doblemente refrescante. Por lo general los té aromatizados de frutas son los que más gustan para tomar fríos, pero, como siempre, es cuestión de ir probando, hay millones de opciones: Uno de los que más gusta ultimamente es el té verde matcha para batidos, y los de siempre: Premium tea Crema de Mango, té negro Hawai, Pu erh con hierbabuena, té verde Geisha Kiss, té negro y té verde Perla Negra, té negro naranja sanguina... y el superventas Tokyo té y el más fresco de la tienda té verde naranja pasión o si prefieres algo sin teína, no me digáis que no saliváis solo de pensar en las refrescantes y tropicales mezclas de frutas: con yogur de mango, fresas y frambuesas, frutas del bosque y por supuesto, mi favorita (y la de mucha gente, que lo sé yo) la irresistible de frutas del sol, con trocitos de melón, uvas, piña papaya y mango, solo de leerlo ya puedo imaginarme rodeada de palmeras y sintiendo la brisilla marina y con un vaso en la mano...¿qué? veo que hay alguien que tiene una pregunta, sí, ahá...claro, claro, por supuesto que el Rooibos también se puede preparar así, ¡como me he podido olvidar del rooibos!: rooibos con naranja, rooibos con Frutas del bosque, rooibos Yogur de Arándanos, Limón y piña...
Por favor, regístrese primero.
RegistrarseCrear una cuenta gratuita para guardar tus favoritos.
RegistrarseCrear una cuenta gratuita para usar listas de deseos.
Registrarse