¿Quién necesita una cafetera para preparar un café frío?

¿Quién necesita una cafetera para preparar un café frío?

Es más que habitual, cuando el calor aprieta, echarle unos hielitos al café para refrescarnos un poco, costumbre que yo, ingenuamente, creía más que extendida hasta que, hace unos años, recibí una atónita mirada de unas baristas durante mi paso por Italia, y es que, al igual que el té, el café puede prepararse directamente en frío, sin que sea necesario, ni siquiera, usar una cafetera. 

La preparación es muy sencilla, tanto, que no hay excusa para no hacer, al menos, el intento: 

  1. Pon en un recipiente de cristal o de plástico los granos de café ya molidos (preparar el café así es más fácil con cafeteras de émbolo, Chemex o Aeropress, aunque no es indispensable). Cuando vengas por La Colonial de Ultramar avísanos, pues el molido debe ser más bien grueso. 
  2. Añade el agua, lentamente y remueve. La proporción debe ser, más o menos, 3-4 cucharadas soperas bien cargadas por cada litro de agua. 
  3. Deja reposar el café de doce a dieciocho horas (esta vez no hace falta que esté metido en la nevera, pero puedes meterlo para que esté fresquito). 
  4. Filtra el café y ¡a disfrutar! También puedes añadir hielo, o leche de cualquier tipo, caramelo, leche condensada…¡ya paro, ya paro! A mi también se me hace la boca agua.

Un truco: Nosotros, en lugar de filtrarlo al final, hemos macerado el café usando un filtro como el del té y el resultado ha sido delicioso y refrescante.

Te preguntarás, pero, ¿yo por qué voy a querer preparar el café así? pues, puede ser porque es delicioso, o porque la forma en la que preparamos el café, afecta, sin duda a su sabor y una de las cosas maravillosas del buen café es investigar, probar nuevos sabores y disfrutar de sus matices, además, porque el café preparado de esta forma se caracteriza por: 

  • Tiene niveles de acidez más bajos, es decir, que de forma natural es más dulce que el café preparado hirviendo agua.
  • Evita que el hielo diluya el café, como suele ocurrir cuando echamos hielo a un café caliente. De esta forma el café está ya a temperatura ambiente o frío y podemos, incluso, prescindir de echar hielo.

Te retamos a que juegues con el tiempo de macerado del café (el tiempo que lo dejas en el agua) y con el molido y descubras los matices del sabor de cada variedad de café!

Publicado en 13/07/2017 Por Ana Café 0 182

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